viernes, 12 de diciembre de 2008

Capitulo 3

Joder, está herido - dijo Pepe - Pierde mucha sangre



Déjame ver - ordeno Dani mientras se acercaba - No creo que sea grave pero hay que curárselo


Vamos a urgencias - dijo Tomek


¿Tu te crees que con lo que está pasando va a haber alguien allí? - pregunto Dani


Pues por eso, porque no va a haber nadie y tu algo podrás hacer - dijo Tomek algo alterado


Luis ¿Puedes andar? - pregunte mientras los demás hablaban


Creo que si - contesto - solo ayúdame a levantarme


Ayude a Luis a levantarse, y por si no podía andar bien le serví de apoyo mientras íbamos a urgencias.



..Todo había sido muy rápido, Luis corría hacia nosotros y esa criatura detrás de él. Corrimos como nunca, pero ese monstruo era veloz y ágil, corrimos por la calle pinto hasta llegar a lo que fue el gimnasio Atlanta, y allí giramos dirección al instituto El Olivo. Por un momento mire hacia atrás para vez si Luis estaba bien y corría detrás nuestra, y me alegro verle correr casi a nuestra altura, pero también vi otra cosa. Esa criatura estaba a punto de coger a Luis, solo había un metro de distancia entre ellos, y cuando esa criatura alzo un brazo para clavar sus garras en Luis se paró en seco y miro a un lado. Al ver eso me fui parando, y una vez parado me quede mirando a esa bestia, tan solo nos separaban 50 metros. No sabía si los demás seguían corriendo o también se habían parado, pero me daba igual, solo quería saber el porqué, ¿Porque freno en seco cuando ya lo tenía? Y entonces lo vi, tras un coche volcado se dibujo una silueta, parecía una persona normal y corriente, pero me fije bien y note diferencias: su piel era grisácea, parecido al color de la ceniza, media algo más de 2 metros y su masa muscular superaba a la del ser humano, su pelo era blanco y fino, largo y liso y bestia como un pordiosero de la mismísima edad media.


La bestia se acerco a aquel extraño hombre y se arrodillo ante él, no podía creer lo que estaba viendo, como alguien podía dominar unas bestias que acababan de nacer como quien dice, hace una hora esa bestia era una persona y ahora es un perro monstruoso que obedece a su dueño.


No tengas miedo humano - Dijo con una voz que parecía sacada de las más profundas profundidades - si quisiera hacerte daño ten por seguro que ya estarías muerto. Y respecto a él, los malditos no pueden razonar, solo pueden saciar su instinto asesino pero saben quiénes son sus creadores y saben que deben satisfacernos o el castigo será fatal.


¿Q... Que... Qué eres? - pregunte escupiendo las palabras como pude


Se podría decir que soy tu raza prima - respondió sonriendo - tu y yo somos de la misma especie, igual de distintos somos que tu y un hombre negro. Lo malo fue que mi raza evoluciono mas rápido, nosotros éramos conocidos como trolls, ogros, incluso gigantes. Y mi raza fue desterrada de la superficie de la tierra por el simple hecho de nacer con el don de la magia..., la magia negra, magia de verdad y no la magia que se supone que hacéis. Tus antepasados nos temían porque éramos mas fuertes, hábiles, altos, inteligentes y poderosos. Pero tuvimos un fallo, en tu raza también existían magos de verdad, aunque eran pocos, y nosotros nos confiamos demasiado, y entonces una día en medio de un eclipse de sol, los magos absorbieron todo poder que pudieron y nos maldijeron y desterraron a las profundidades de la tierra.- respiro hondo, sonrió y continuo - Pero mi raza ya ha descubierto el modo de volver, y todo acaba de empezar. Pronto empezara la verdadera guerra.- en ese momento me miro fijamente y observe que sus ojos eran completamente rojos como la sangre y abrió la boca en la que todos sus dientes son incisivos a excepción de las muelas, y grito - Largo de aquí.


En ese momento mis piernas reaccionaron sin darme cuenta hasta pasado unos segundos, yo seguía corriendo, en la dirección en la que corrieron los demás. Di unas cuantas vueltas por aquellas calles, llegue a un pequeño parque con algo de césped y estaban allí sentados alguno y otros tumbados. Me acerque y cuando todos me vieron cambio su cara de preocupación por una de alegría, y vinieron a darme un abrazo. Mientras que Dani y Tomek me daban un fuerte abrazo Pepe grito.


Joder, está herido...



Estábamos apenas a 4 calles de urgencias, pero parecieron lo menos 5 barrios. Me preguntaron que me había pasado, porque había tardado tanto, que se creían que me había cogido. Y yo creí que lo mejor en esos momentos era no ocultarles nada, asique les conté todo lo que había pasado.


El resto de trayecto a urgencias fue una procesión, andábamos lentos a causa de Luis y nadie comentaba nada. Las calles estaban desiertas, manchas de sangre, cristales rotos y trozos de vehículos formaba el suelo en el que pisábamos. Estuve pensando y llegue a la conclusión de que todo ocurriría como en el apocalipsis, mejor dicho, parecido, serian distintas oleadas, una tras otra, y acabábamos de sufrir la primera, no quedaría mucho para la siguiente.


Llegamos a urgencias, tuvimos suerte y no encontramos a nadie, asique pasamos como en nuestra casa. Dani hizo lo que pudo para curar a Luis y aunque estaba nervioso lo hizo bastante bien, después Luis se tumbo en una camilla y descanso un rato mientras los demás le buscábamos algo de comer para que se repusiera de la pérdida de sangre, que por suerte no fue mucha. Nos apostamos en una de las salas en la que metimos 4 camillas, la de Luis que estaría ocupada toda la noche, y las otras tres nos las pasaríamos durante toda la noche ya que decidimos hacer guardias como si un juego de rol se tratase. A mí me toco la ultima guardia, no fueron los rayos del sol pero si la claridad del día lo que me indico que ya era hora de despertar a los demás.


Cuando todos ya estábamos despiertos, desayunamos lo que sobro de lo que le trajimos a Luis. Ya estábamos dispuestos a salir, caminábamos por medio del pasillo dirección a la salida, pero oímos como algo metálico caía al suelo detrás nuestra.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Capitulo 2

¿Porque corre todo el mundo? - Pensé - O mejor dicho ¿de qué?



Entonces fue cuando lo vi, a lo largo de la calle a mi izquierda cuerpos tendidos hasta donde alcanzaba a ver. Los cuerpos convulsionaban violentamente y gritaban de dolor. Los cuerpos más lejanos además de las convulsiones habían sufrido algún tipo de deformidad.



Guerra química - dijo Dani


Algo me dice que no es eso - dije no muy seguro de mis palabras



Nos quedamos parados sin saber que hacer un par de minutos, hasta que vimos que algunos cuerpos deformes se levantaron convertidos en algo monstruoso. Eran de unos 2 metros de alto a pesar de tener la espalda encorvada, sus brazos eran como mi cuerpo de ancho y de largo, acabados en unas terribles garras que parecían de metal, sus piernas estaban hinchadas por los músculos y los rostros cada uno era distinto, pero todos tenían algo en común, una inmensa mandíbula llena de colmillos afilados que parecían de metal como las garras. Antes de que alguna de esas criaturas se percatara de nuestra presencia echamos a correr y giramos en la primera esquina que encontramos. Seguimos corriendo alrededor de 5 minutos sin rumbo fijo, solo seguíamos al que estuvieras delante de los demás. En ningún momento miramos atrás, solo lo hicimos cuando oímos a Pepe.



Esperad, Dani no puede mas - Nos grito metros detrás nuestra



Paramos y caminamos hasta la altura de Pepe y Dani. Dani solo tenía flato, le dolía el costado al correr, asique nos sentamos para que se recuperara y así aprovechábamos para recuperar algo de aliento los demás,... o para fumarnos un cigarro por los nervios.



¿Que cojones eran esas cosas? - pregunto Tomek frustrado


Eran personas - dije - o al menos eso parecían cuando les estaba dando convulsiones


Tu lo has dicho eran pero,... ¿ahora qué son? - insistió Tomek


Monstruos, simplemente - dijo Luis


Bueno me parece muy bien que esos monstruos antes fueran personas - dijo Pepe - ¿Pero qué hacemos ahora?


Yo creo que el lugar más seguro es la MOMO - dijo Tomek


Yo no creo que la MOMO sea el lugar más seguro en estos momentos - comente - La puerta de la calle está rota y no se cierra, además de que paso de volver porque la calle debe estar repleta de bichos de esos


Entonces a donde cojones vamos - insistió Tomek


Vamos a buscar a José, quizás sepa que hacer - dijo Dani


Esperad ya sé lo que podríamos hacer - dijo Pepe - Primero, vamos a casa de José, lo matamos, lo siento José, cogemos a sus gatos, y nos vamos al Baviera a tomarnos unas cervezas mientras esperamos que pase todo.



Un par de segundos después, todos estábamos riéndonos. No sé a los demás pero a mí me ayudo bastante aquel comentario en un momento como aquel, me ayudo a olvidarme por un momento de todo lo que había pasado hasta el momento y descargue estrés de mi cuerpo. Cuando dejamos de reírnos decidimos definitivamente ir al Carrefour a llevarnos todo aquello que consideráramos importante basándonos en lo peor. Comida envasada, bebida y material típico de acampada, una vez allí decidiríamos a donde iríamos.


Cuando llegamos a la calle Pinto no vimos mucha gente, algunas personas ni se habían percatado de que pasaba algo, otros corrían y otros no sabían que hacer. Nosotros simplemente andábamos en dirección al Carrefour mientras intentábamos buscar alguna explicación lógica, pero si la había ninguno dio con ella. Todo parecía un sueño, o estábamos encerrados en algún siniestro juego de rol. Todo era demasiado extraño, había luz a pesar de que las nubes tapaban en cielo completamente, serian alrededor de las 8 y 30, pronto empezaría a anochecer y no sé porque me hacía a la idea de que las farolas no iban a funcionar. Por eso propuse que en el caso de que se nos hiciera de noche, quedarnos en el Carrefour y a los demás les pareció bien por falta de ideas mejores.


A la altura del San Ramón, casi al lado del Carrefour nos paramos por una visión no muy agradable. En medio de toda la calle había cuerpos muertos tendidos en el suelo, algunos enteros, otros a cachos. Me entraron nauseas y me tuve que apoyar en una farola, uno de los cuerpos más cercanos era el de una niña que no tendría ni 10 años, estaba tendida boca arriba sujetando con fuerza una muñeca contra su pecho. Tenía marcas de garras en el estomago, yo no me atreví a mirar, una lagrima rozo mi mejilla y me di cuenta que todo lo que estaba ocurriendo me superaba, no sabía de dónde sacar fuerzas. Me senté apoyando la espalda contra la farola, miraba al vacio, un vacio borroso debido a las lágrimas que llenaban mis ojos y que formaban un rio hasta mi barbilla pasando por las mejillas. Cerré los ojos y por un momento entendí algo en lo que no había reparado antes y que no se me habría ocurrido.



Nos están rodeando - comente


¿Como que nos están rodeando? - pregunto Luis


Imaginaos que Parla es redonda, - dije - la MOMO esta casi al borde al igual que donde estamos ahora, sea lo que sea que está pasando, a rodeado Parla desde fuera y está entrando, así se asegura de que nadie escapa


Creo que ver tanto muerto te ha trastornado - dijo Luis - Bueno ¿qué? ¿Vamos al Carrefour?


Yo no voy, si esto esta así no quiero saber cómo esta aquello - dije


Yo tampoco voy, creo que lo que Godoy a dicho tiene algo de sentido y no me quiero a arriesgar - dijo Pepe


La verdad que pueden ir por ahí los tiros - dijo Dani


Bueno Tomek ¿te vienes? - dijo Luis


Tomek no respondió, se quedo pensando un momento


Yo voy andando, asique ya nos veremos chavales, tener cuidado - dijo Luis - Tomek si vienes vente ya



Tomek no dio ni un paso, Luis ya había andado unos 200 metros y le mirábamos. Lo que vimos no nos lo quitaremos nunca de la cabeza, antes de perder de vista a Luis, una deformidad de esas salto sobre él, ninguno vio de donde salió, en el último momento Luis consiguió apartarse y corría hacia nosotros, la criatura corría detrás de él y no nos quedo otra a los demás que correr también.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Capitulo 1

Caminaba sin prisas, eran las 5:30 de la tarde y hacia sol. Las calles estaban tranquilas comparándolo con lo normal. Saque mi paquete de tabaco, y mientras me encendía un cigarro, vi algo extraño. Unas nubes lejanas se aproximaban y parecía que darían guerra por el aspecto.



Vaya mierda, que ganas de joder una tarde de verano - Pensé en voz alta



Seguí callejeando mientras fumaba, y al soltar el humo del último tiro del cigarro me vino a la mente una imagen, una imagen que no asimile cuando la vi. Aquellas nubes parecían tener reflejos azules y rojo, algo extraño.



Sera cosa de la imaginación - Pensé



Minutos después llegue al edificio MOMO, una guardería en donde la planta de arriba tiene salas cedidas a asociaciones. Me dirigí a una asociación juvenil a la que cedieron hace tiempo una de las salas (Oráculo del Sur, la cual se centra más en juegos de rol y estrategia), y a la que pertenezco desde hace años. Era sábado y a eso de las 6 ya había gente, 6 personas preparándose para jugar una partida de rol: Sergio, Oscar, Álvaro, David, Duende y Dani, y un par mas sentados frente al televisor, viendo el principio de una película: Pepe y Tomek.



Buenas gente - salude


Hey ¿qué pasa Godoy? - contesto alguno, seguido de...- ¿Hey Godoy tienes un piti?



Era mi amigo Tomek, saque 2 cigarros y le di uno, y nos salimos fuera de la sala a fumar. Le conté la paranoia de las nubes y los colores, a lo que Tomek se rió.



Tu te has fumao algo - me dijo


No - respondí



Terminamos de fumar y entramos dentro. Apenas un minuto después llegaron Jaco, Luis y Edgar, y por lo que oí cuando entraban, estaban hablando de las nubes.



Si es mazo de rara, - comento Luis - además de que la tenemos casi encima y no se ve donde acaba


Es que se acerca el fin del mundo - bromeo Edgar


Haber si va a ser eso y estáis de cachondeo - dijo Jaco algo nervioso - Además esos colores no son normales



Mire a Tomek con cara de... ¿Ves como no he fumado nada? Pero no se si se entero, el al igual q los demás socios centraron su mirada en los recién llegados.



¿Haber que le estáis diciendo a Jaco?- pregunto Dani - que se piensa que llega el fin del mundo, que se pone nervioso y se le hincha mas la cabeza


Anda Buenafuente cállate - respondió Jaco al comentario de Dani


¿Habéis visto como está el cielo? - Dijo Edgar


La gente empezó a mirar por las ventanas y la preocupación se leía en su rostro, al ver esa inmensa masa de nubes de colores rojizos y azulados que a la lejanía se veía. Estaba claro que esa nube no era normal, así que quitamos la película y buscamos canal por canal por si alguien informaba de algo, pero no había señal, ni cobertura en el móvil. Sergio recogió preocupado y se fue a casa con Cristina y Duende se fue con el coche a buscar a july. Poco a poco la gente se fue marchando quedando solo Pepe, Tomek, Luis, Dani y yo.


Bueno Pepe hacemos como en tu partida,- Dijo Dani intentando disimular su nerviosismo - vamos a por víveres y nos atrincheramos en la MOMO antes de que lleguen las oleadas de zombis



Decidimos quedarnos en la sala y esperar a que llegara más gente. Pasamos el rato viendo una película y jugando a la Play pero nadie llego, y lo que es peor, nos quedamos sin electricidad. Todavía entraba algo de luz por las ventanas pero, las nubes ya estaban prácticamente encima y se veía poco. Encendimos unas velas que compramos en una tienda antes de que cerraran. Había multitud de coches parados en medio de las calles, parecía que no pudieran arrancar. Hacia algo de frío para ser verano, pero era soportable a pesar de la camiseta sin mangas. Cuando la sala ya estaba relativamente bien iluminada, Pepe tuvo una idea para pasar el rato.



Oye chavales, ¿os arbitro una de zombis que me siento algo inspirado?


No tenemos nada mejor que hacer - Dijo Tomek


Así que nos sentamos alrededor de dos mesas y Pepe empezó a arbitrar. No sé si es porque Pepe está realmente inspirado, o simplemente porque las nubes y los acontecimientos vividos me preocupan, pero me siento raro, una sensación extraña e incómoda me invade y por las caras de los demás parece que también, incluido Pepe. El nerviosismo se respira en el ambiente y la partida de zombis no lo mejora. En este momento, estamos en un momento de mucha intriga por la partida y al mirar a los demás noto que por su expresión es de miedo a no saber lo que va pasar, seguramente yo también tenga esa expresión, tengo ganas de salir corriendo pero no puedo. Me inclino sobre la silla para levantarme a por agua, estoy seco pero algo me retiene y me obliga a sentarme de nuevo, un grito terrorífico de una mujer sonó por toda la calle, y el edificio al estar prácticamente vació hizo resonar ese grito que se clavo en mi cabeza, me dio un vuelco al corazón. Todos estábamos callados, todos gritamos en silencio, lo note al ver las caras de mis amigos, pero nadie reacciono. Segundos después Tomek se pone de pie.



Seguro que es alguna gilipollas con ganas de asustar a la gente. - dijo convencidísimo,... o eso aparentaba


Pues lo ha hecho muy bien - dijo Dani - casi me da un infarto


Vamos a bajar a ver qué pasa - propuso Luis - Si lo mismo no es nada


Nos levantamos y salimos de la sala, cerramos y bajamos escaleras abajo hasta la puerta que da a la calle. Abrimos la puerta y salimos uno por uno y,... pensé.
Porque corre todo el mundo...