¿Porque corre todo el mundo? - Pensé - O mejor dicho ¿de qué?
Entonces fue cuando lo vi, a lo largo de la calle a mi izquierda cuerpos tendidos hasta donde alcanzaba a ver. Los cuerpos convulsionaban violentamente y gritaban de dolor. Los cuerpos más lejanos además de las convulsiones habían sufrido algún tipo de deformidad.
Guerra química - dijo Dani
Algo me dice que no es eso - dije no muy seguro de mis palabras
Nos quedamos parados sin saber que hacer un par de minutos, hasta que vimos que algunos cuerpos deformes se levantaron convertidos en algo monstruoso. Eran de unos 2 metros de alto a pesar de tener la espalda encorvada, sus brazos eran como mi cuerpo de ancho y de largo, acabados en unas terribles garras que parecían de metal, sus piernas estaban hinchadas por los músculos y los rostros cada uno era distinto, pero todos tenían algo en común, una inmensa mandíbula llena de colmillos afilados que parecían de metal como las garras. Antes de que alguna de esas criaturas se percatara de nuestra presencia echamos a correr y giramos en la primera esquina que encontramos. Seguimos corriendo alrededor de 5 minutos sin rumbo fijo, solo seguíamos al que estuvieras delante de los demás. En ningún momento miramos atrás, solo lo hicimos cuando oímos a Pepe.
Esperad, Dani no puede mas - Nos grito metros detrás nuestra
Paramos y caminamos hasta la altura de Pepe y Dani. Dani solo tenía flato, le dolía el costado al correr, asique nos sentamos para que se recuperara y así aprovechábamos para recuperar algo de aliento los demás,... o para fumarnos un cigarro por los nervios.
¿Que cojones eran esas cosas? - pregunto Tomek frustrado
Eran personas - dije - o al menos eso parecían cuando les estaba dando convulsiones
Tu lo has dicho eran pero,... ¿ahora qué son? - insistió Tomek
Monstruos, simplemente - dijo Luis
Bueno me parece muy bien que esos monstruos antes fueran personas - dijo Pepe - ¿Pero qué hacemos ahora?
Yo creo que el lugar más seguro es la MOMO - dijo Tomek
Yo no creo que la MOMO sea el lugar más seguro en estos momentos - comente - La puerta de la calle está rota y no se cierra, además de que paso de volver porque la calle debe estar repleta de bichos de esos
Entonces a donde cojones vamos - insistió Tomek
Vamos a buscar a José, quizás sepa que hacer - dijo Dani
Esperad ya sé lo que podríamos hacer - dijo Pepe - Primero, vamos a casa de José, lo matamos, lo siento José, cogemos a sus gatos, y nos vamos al Baviera a tomarnos unas cervezas mientras esperamos que pase todo.
Un par de segundos después, todos estábamos riéndonos. No sé a los demás pero a mí me ayudo bastante aquel comentario en un momento como aquel, me ayudo a olvidarme por un momento de todo lo que había pasado hasta el momento y descargue estrés de mi cuerpo. Cuando dejamos de reírnos decidimos definitivamente ir al Carrefour a llevarnos todo aquello que consideráramos importante basándonos en lo peor. Comida envasada, bebida y material típico de acampada, una vez allí decidiríamos a donde iríamos.
Cuando llegamos a la calle Pinto no vimos mucha gente, algunas personas ni se habían percatado de que pasaba algo, otros corrían y otros no sabían que hacer. Nosotros simplemente andábamos en dirección al Carrefour mientras intentábamos buscar alguna explicación lógica, pero si la había ninguno dio con ella. Todo parecía un sueño, o estábamos encerrados en algún siniestro juego de rol. Todo era demasiado extraño, había luz a pesar de que las nubes tapaban en cielo completamente, serian alrededor de las 8 y 30, pronto empezaría a anochecer y no sé porque me hacía a la idea de que las farolas no iban a funcionar. Por eso propuse que en el caso de que se nos hiciera de noche, quedarnos en el Carrefour y a los demás les pareció bien por falta de ideas mejores.
A la altura del San Ramón, casi al lado del Carrefour nos paramos por una visión no muy agradable. En medio de toda la calle había cuerpos muertos tendidos en el suelo, algunos enteros, otros a cachos. Me entraron nauseas y me tuve que apoyar en una farola, uno de los cuerpos más cercanos era el de una niña que no tendría ni 10 años, estaba tendida boca arriba sujetando con fuerza una muñeca contra su pecho. Tenía marcas de garras en el estomago, yo no me atreví a mirar, una lagrima rozo mi mejilla y me di cuenta que todo lo que estaba ocurriendo me superaba, no sabía de dónde sacar fuerzas. Me senté apoyando la espalda contra la farola, miraba al vacio, un vacio borroso debido a las lágrimas que llenaban mis ojos y que formaban un rio hasta mi barbilla pasando por las mejillas. Cerré los ojos y por un momento entendí algo en lo que no había reparado antes y que no se me habría ocurrido.
Nos están rodeando - comente
¿Como que nos están rodeando? - pregunto Luis
Imaginaos que Parla es redonda, - dije - la MOMO esta casi al borde al igual que donde estamos ahora, sea lo que sea que está pasando, a rodeado Parla desde fuera y está entrando, así se asegura de que nadie escapa
Creo que ver tanto muerto te ha trastornado - dijo Luis - Bueno ¿qué? ¿Vamos al Carrefour?
Yo no voy, si esto esta así no quiero saber cómo esta aquello - dije
Yo tampoco voy, creo que lo que Godoy a dicho tiene algo de sentido y no me quiero a arriesgar - dijo Pepe
La verdad que pueden ir por ahí los tiros - dijo Dani
Bueno Tomek ¿te vienes? - dijo Luis
Tomek no respondió, se quedo pensando un momento
Yo voy andando, asique ya nos veremos chavales, tener cuidado - dijo Luis - Tomek si vienes vente ya
Tomek no dio ni un paso, Luis ya había andado unos 200 metros y le mirábamos. Lo que vimos no nos lo quitaremos nunca de la cabeza, antes de perder de vista a Luis, una deformidad de esas salto sobre él, ninguno vio de donde salió, en el último momento Luis consiguió apartarse y corría hacia nosotros, la criatura corría detrás de él y no nos quedo otra a los demás que correr también.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Como mola tio, haber que hacemos con los bichos esos
ResponderEliminar