jueves, 2 de septiembre de 2010

Capitulo 8

Al final del pasillo, se encontraban sobre un altar, dos espadas enfundadas en sus vainas negras. Me acerque y las mire más detenidamente, el mango era de cuero negro y tela negra sobre un fondo rojo, la guarda era de plata y por la forma y el tamaño sabia que eran dos ninjato. Los sujete a mi espalda formando una equis y di la vuelta para buscar la siguiente prueba.



No es posible – estaba encerrado, donde antes había un pasillo ahora había una pared


Busque algo que me pudiera indicar una salida, intente mover el altar pero era demasiado pesado. Estuve un largo tiempo encerrado, hasta que oí una voz, era Mario.


¿Listo para tu siguiente prueba? Te va a resultar más difícil – me dijo


Muéstrame la salida y lo descubriremos – le respondí



En ese momento escuche algo parecido al rozar de las rocas unas con otras, como cuando se abre la puerta de un templo en las películas. El suelo se abrió y caí a la oscuridad. Cuando llegue al suelo rodé para amortiguar la caída, calcule unos seis metros, aunque tampoco podía estar seguro. A pesar de que en donde me encontraba no había nada de luz veía perfectamente, además, oía a alguien caminar y respirar, es más, me parecía que llegaba incluso a sentir su miedo. Como un depredador avance por otra multitud de pasillos guiado por el sentimiento y el sonido que cada vez se hacían más fuertes. Una voz dentro de mi no paraba de repetirme,- el miedo es tu enemigo, acaba con el-.


Al final llegue a una sala circular, estaba vacía, pero los pasos se acercaban. Me sentía furioso, la voz que había escuchado en mi cabeza parecía controlarme. Estaba sediento de sangre de aquel del que sentía tanto miedo. Oía cada vez más fuertes los fuertes latidos de un corazón nervioso, estaba a punto de llegar, desenvaine las espadas y espere. La figura apareció temblando, cuando me vio se alegro, aunque seguía teniendo miedo.



¿Godoy? Por fin encuentro a alguien – dijo mientras se acercaba



Era Dani y la verdad que me alegre de verle, pero mi voz no respondía y mi cuerpo no se movía. Cuando Dani llego a mí, mi brazo derecho se movió rápidamente provocando un profundo corte en su estomago, y mi cuerpo siguió el movimiento de la espada hasta que quede dándole la espalda, con mi otra espada clavada en su pecho. No quería hacerlo, pero no fui capaz de controlar mi cuerpo, el miedo que sentía en el pareció controlarme. Pronto deje de sentir el miedo y no sentí nada. Saque la espada de su pecho y las envaine mientras oí el peso muerto caer a plomo en el suelo.


Si estas eran las pruebas no me agradaban, me sentía utilizado y eso me cabreo bastante. Solo recuerdo que me puse a correr todo lo que pude, creo que también gritaba, creo que era por la rabia, la verdad que poco recuerdo. Solo que en uno de esos pasillos algo me golpeo la cabeza y caí.



Me desperté con dolor de cabeza, me encontraba sobre una cama, seguía en esa especie de laberinto, pero en una pequeña sala.


Parece que por fin te despertaste – me dijo una voz que me sonaba bastante


Rápidamente me levante y busque mis espadas, pero no estaban, ni mis cuchillos.


Siento haberte desarmado, pero no podía fiarme de ti – me dijo - ¿Todavía no sabes quién soy?


La verdad es que la voz me resultaba muy familiar


¿De verdad no reconoces tu propia voz? - me pregunto


Eso me sorprendió bastante, ¿mi propia voz? No era posible, o eso creía.


¿Mi propia voz? – fue lo único que fui capaz de decir


Exacto – dijo mientras apareció una figura delante mía


No es posible – dije


La figura que tenía delante era yo, o se parecía muchísimo.


Si es posible, – empezó a decirme – no creas en lo imposible y lo posible, porque si no no podrías creer todo lo que ya has vivido. Mira, yo soy por llamarlo de alguna manera tu potencial encerrado, lo que Mario te dijo en la carta que debías sacar junto con tu instinto. Tu instinto ha salido casi por completo a la luz, pero tú potencial lo encierras dentro de ti, te da miedo, y recuerda que ese es tu mayor enemigo.


En ese momento caí, el era la voz que oía dentro de mí, y seguramente también fue quien controlo mi cuerpo y mato a Dani.


Vaya, por lo que oigo ya lo has descubierto – me dijo como si me hubiese leído la mente – recuerda que yo estoy dentro de ti aunque me veas, y oigo lo que piensas; y sí, era yo, si no mataba a tu amigo por ti no lo harías nunca, y eso no puedo permitirlo. Además, recuerda porque mataste a Luis, y preguntate en porque con Dani iba a ser distinto. Deja salir tu potencial, déjame ayudarte, y sobre todo, mata ya a Godoy y deja nacer a Raziel.


¿Y cómo quieres que haga eso? – le pregunte


Te he dicho que me dejes ayudarte, asique pídeme ayuda y te mostrare el camino – me dijo


Pues ayúdame,– le dije - con tal de salir de aquí


Bien, te ayudare – me dijo con una sonrisa, pero noté que detrás de esa sonrisa escondía algo que no me gustaba.


En ese momento, vi como a una velocidad antinatural, desenvaino una de mis espadas de su espalda y me la clavo en el estomago. Puso su cara en mi oído y me susurro – Esta es la única manera en que puedo ayudarte -, y desapareció de seguido.


Al mirar a mi estomago vi la espada clavada en él y a mi agarrándola por el mango, me había controlado para que yo mismo me la clavara, - sera hijo de puta -, caí al suelo desangrándome, preguntándome, como es posible que así me ayude en algo.